Éste es mi momento. Vamos, salgamos a la luz.
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domingo, 11 de noviembre de 2012

Tiempo y pasado.


(El día que desperté a mitad de la noche con la sensación de que la vida se me iba, y yo acá, pensando en vos)




Lo pasado, fue pisado. Hecho. Terminado. Pero, ¿qué pasa si, con mi mente, sigo dando vueltas al pasado que pisé? ¿Y si sigo recorriendo viejos caminos, investigando recovecos y analizando antiguos senderos? A pesar del tiempo que pasa, como siempre, sin prisa pero sin pausa, sigo en sueños pisoteando mi pasado, pensando que tal vez, en su momento, podría haber pisado mejor.
Pero pisé y resbalé, y caí y demoré en levantarme. Y el Tiempo no me esperó, siguió su camino implacable sin siquiera extrañarme.
Y en mi prisa por alcanzarlo, avancé de rodillas, arrastrando el dolor de mi caída. Avancé de rodillas trastabillando a veces, mirando atrás silenciosa, olvidando que Él está allá, adelante, sin poder detener su camino, avanzando.
Despacito, estoy de pie. Primero una pierna, luego la otra. Y me acerco a mi futuro, a mi presente que no quiero perder. Aunque aún sienta el escozor de las heridas de mi caída y la nostalgia de mi cuerpo todavía inmaculado, avanzo con precisión, determinación, fuerza. Miro atrás sólo para recordar que no debo volver a resbalar. Y alcanzo al Tiempo de un salto, esperando que me crezcan alas para remontar el viento, sortear obstáculos y olvidar que una vez, allá abajo, yo te amé.

viernes, 22 de julio de 2011

Sin título

A veces pienso que no me conviene seguir viajando al pasado. Seguir pensando y analizando tus actitudes. Seguir imaginando otros desenlaces a cada una de nuestras discusiones. Lo disfruto mucho, es cierto. Pero es sólo por el momento. Cuando pienso en vos y en todos nuestros recuerdos, mi corazón se hunde en una sustancia cálida y reconfortante que le otorga la sensación de ya no estar herido. Pero al seguir mi vida, al regresar a la realidad, el viento helado me golpea fuerte y descubre las heridas que estaban cubiertas con ese bálsamo, el bálsamo de la mentira. El bálsamo de los recuerdos, de lo irreal, del pasado.